Dada mi experiencia en el campo de las firmas empecé a firmar esa bendita hoja de notas que a diario mi profesora rellenaba con cosas mías no tan buenas. Yo era una valiente y descarada de primera, firmé por lo menos durante un mes la hojita (tiempo que logré ocultarle a mi mamá el cuardeno que si en mis manos estaba, nunca se iba a enterar de la existencia de él) y la profesora ni cuenta se dio. Pero como primero cae un mentiroso que un cojo, la profesora citó a mi mamá al ver que yo llevaba las notas “firmadas” pero nunca mejoré academicamente ni socialmente (juepucha me pillaron y tan escondidito que lo tenía). Ya se podrán imaginar la histeria que le dio a mi mamá y si no se la imaginan pues lo único que les digo es que me llevé una pela* como ninguna otra.
Hoy me volví a acordar de ese pequeño delito que cometí cuando solo tenía 8 años y mi papá me preguntó que si era algo de lo que me sentía orgullosa y ¿pues que quieren que les diga? La verdad es que como que sí, era un pequeño monstruo tratando de sobrevivir o ¿no?
Por si hay alguna duda aquí está la firma de mi papá hecha por él y otra hecha por mí
¿CUAL ES LA DE VERDAD?
*Pela: Se le denomina a la palmada, correazo o cualquier otro golpe que le dan a uno en las nalgas
