sábado 17 de octubre de 2009

PERDÓNAME

· Perdóname por no entenderte
· Perdóname por no mirarte cuando hablabas
· Perdóname por no darte ese cariño que me pedías en ese momento
· Perdóname por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por no explicarme bien
· Perdóname por hacerte llegar tarde
· Perdóname por cerrarme en mi opinión
· Perdóname por no abrazarte
· Perdóname de nuevo por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por mi orgullo
· Perdóname por hablar a la vez que tu
· Perdóname por olvidarme de lo que sientes
· Perdóname por no querer verte
· Perdóname de nuevo por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por irme cuando ya no quiero escucharte más
· Perdóname por decirte que te fueras
· Perdóname por esas cosas que hago tan mal
· Perdóname de nuevo por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por no haberte besado cuando me lo pediste
· Perdóname por hacerte pasar frío
· Perdóname por hacerte perder la primera partida de dardos
· Perdóname por haberte echo enfadar
· Perdóname por no decirte esto de frente

TE QUIERO!

jueves 8 de octubre de 2009

UN REGALO ESPECIAL

Resulta que hace 6 años participé en el retiro de células de la fe del Liceo de los Andes. En aquella época Vero (mi hermana) atravesaba una crisis de lo que mi mamá siempre llamó “rebeldía”. Resulta que Vero decidió hacerse un piercing en la lengua, cosa que mi mamá siempre ha odiado en su vida, no me pregunten por qué, yo también tengo esa duda y la única respuesta que he escuchado es: “no se lo hace porque yo lo digo y punto” .
El caso fue que mi mamá le pilló el “aretico” a Vero, se enojó y le dijo la mítica frase de “te doy cinco minutos para que te quites eso Veronica” frase que siempre ha caracterizado a mi hermosa madre. La verdad es que era obvio que se lo iban a pillar, los que conocen a mi mamá saben de sobra que todo el tiempo quiere conversar con alguien y nosotras, sus hijas somos las primeras víctimas, así que estaba claro que al hincharse la lengua Vero iba a fallar en la hora de hablar y me acuerdo que ese día teníamos torta de chocolate y mi hermana decidió no comer “porque no tenía hambre” y empezaron las sospechas de mi madre.
El regaño fue eterno, nunca se me va a olvidar la cara de Vero cuando mi mamá le pidió que abriera la boca, yo también me puse nerviosa la verdad, mi mamá brava pone nerviosa hasta a un ejército.
Mi mamá se enojó obviamente con Vero, estaba indignada, pero lo que es raro es que también se enojó conmigo por ser “cómplice”, yo también me indigne.
El problema que quiero contarles es que posteriormente me fui a ese retiro de células de la fe en el cual te daban charlas acerca de la familia, amigos, fe, etc. Resulta que en la charla de la familia los papás tenían que hacerle una carta a cada uno de sus hijos, carta que yo no recibí debido a un problema de organización de los profesores, nadie le avisó a mi mamá que tenía que escribirme y en cambio recibí una carta de una mujer que no conocía excusando a mi mamá por no escribir. Debido a mi alta capacidad de hacerme películas en la cabeza, me metí en la cabeza que mi mamá no quería saber nada de mí y que por ser cómplice de Vero no me iba a volver a hablar.
En el colegio nos tenían un recibimiento con mariachis y todo, yo que en el retiro había llorado a mares, iba con el sentimental más alborotado que de costumbre. Se suponía que nos recibirían nuestros padres, pero para mi sorpresa mi mamá* no estaba, pero estaba Vero con una cara de ternura esperándome en la entrada del coliseo con un flor y un almohadita pequeñita que decía: “Ningún sueño es demasiado grande para quien lo quiera realizar” y me dio un abrazo que todavía siento y empezó a llorar conmigo.
Desde ese día no puedo dormir sin esa almohadita, se convirtió en algo muy especial para mí, ni siquiera la lavo, tiene su olor particular aunque Olguita me la lava cuando no estoy en la casa, aprovecha jajaja. La semana pasada la perdí, nunca la saco de mi habitación y la perdí. Fue un fin de semana de una gran tristeza interna, que guayabo que tenía por haber perdido ese regalo que tenía tanto significado para mí. Dude de mi hermana porque pensé que me la había escondido, dude de mi papá al pensar que me la había tirado a la basura, dude de mi misma al pensar que sonámbula puede tirarla por la venta. La busqué por toda la casa, en todas partes y nada no la encontré. Pase varios días rayándome la cabeza antes de irme a la cama, no lo podía creer.
Gracias a Dios Olguita encontró mi almohadita en el canasto de la ropa sucia, estaba metida en el pijama, menos mal la encontró…
Ahora mis noches vuelve a ser las mismas de siempre. Gracias Vero por ese regalo.







*Después de un tiempo me dí cuenta que mi mamá no puedo ir a recogerme porque en su trabajo no la dejaron salir. te amo mami

lunes 21 de septiembre de 2009

Estudio 1 - Ale 0

Me desperté hoy muy a las 6.30 de la mañana, ya que, comenzaba mi primer día de clase en un pueblo cerca a la ciudad donde vivo que se llama Azuqueca. Tan interesada en mi estudio me desperté y me arreglé en tiempo mínimo debido al frío y al poco tiempo que disponía porque tenía que coger un autobús y luego un tren y como todo me lo dejé para lo último pues no tenía ni idea a que hora tenía que cogerlos. El caso es que el viernes empezaban las clases (un viernes, sí, yo se, una real tontería) y yo después de acabar un mes entero de estudio continuo a causa de las recuperaciones que tenía que presentar y a la prueba de acceso a la universidad, tenía todas las ganas de disfrutar de la feria de la ciudad donde vivo y no me digné a ir el primer día de clase. Mi papá si me dijo: "vaya que eso a veces es importante", pero yo me negué, llevaba esperando la feria con tantas ganas que no! no era posible que yo asistiera, le dije a mi papá que ya iría el lunes y así empezaba la semana completa.
Muy bien, no voy a clase, me descualquiero en la feria y el lunes tan madrugadora me lanzo a mi odisea. Mi papá fue tan amable de llevarme a la estación del tren ( bien! un autobús menos, un euro más), compre el tiquete y un poco temerosa e insegura me subí a un tren que ponía: "parada en todas las estaciones". Yo dije: "este seguro que para en Azuqueca, sino, pues me cambio de tren y vuelvo a mi casa", menos mal me llevó a donde necesitaba y torpemente casi que no puedo salir de la estación debido a una maquina que tenía una flechita en verde indicándome pasar y yo no le tenía mucha confianza hasta que una chica con un risita me dijo: "pase, por ahí es la salida" y yo: (sonrojada y sintiéndome una tonta) "gracias".
Salgo de la estación y me encuentro en un pueblo al que solo he ido un par de veces y no sabía nada de nada.
Como preguntando se llega a Roma, le pregunte a una señora donde estaba el instituto al que debería llegar en 15 minutos y ella con los ojos muy abiertos me dijo: "Jum, pues te toca coger un autobús porque si vas andando te tardas 20 minutos" (mierda! un autobús más, 50 céntimos menos). Estuve 7 minutos en la parada del autobús, nada que llegaba el bendito, le pregunté a otra señora que línea me llevaba al instituto y dudosamente me respondió que la 2.
Llegó la línea 2, me subí y le pregunté al conductor si iba al instituto y me dijo: no! y yo:que!!. Salí corriendo y me subí en el siguiente, menos mal este si me llevaba a mi destino.
En el camino, notaba que el pueblo se encontraba un poco solo, un par de jóvenes borrachos que yo me pregunté: " ¿no deberían estar estudiando? ", pero seguí sin prestarle mucha atención. Miraba el reloj y cada vez faltaba menos para que empezara mi jornada y yo no lograba ubicarme, veía más jóvenes borrachos, pero yo seguía pensando en el instituto.
Finalmente llego a el instituto y.... adivinen que? ERA DÍA FESTIVO EN AZUQUECA DEBIDO A LA FERIA DE ALLÍ QUE EMPEZÓ EL VIERNES, ESTABA CERRADO! CON RAZÓN LOS JÓVENES BORRACHOS!
Conclusión: Estudio 1- Ale 0

domingo 30 de agosto de 2009

De vuelta

Después de leer mi más preciada inspiración he vuelto a escribir. Llevo muchísimo tiempo sin escribir, sobre todo porque el último post que subí (que ya está borrado) me servía para recordarme lo tonta que a veces soy. No se cuantos meses llevo sin escribir la verdad, solo se que no tenía ningún porcentaje de inspiración para hacer que esto siguiera adelante. Escribir es una de las cosas que más me gusta a parte de leer, me siento tranquila cuando puedo expreso de alguna manera lo que pienso y siento. Un vez leí en un libro que “El papel es más paciente que el hombre” en este caso sería mi blog.
Hace unos 20 días que volví de Colombia, no se alcanzan a imaginar todo lo que volví a sentir al estar ahí, pero bueno ese es otro post que esta en remojo todavía. Ahora ando estudiando porque esta semana tengo las recuperaciones de mi instituto, perdí tres asignaturas así que tengo que dar la cara y joderme mis vacaciones para poder hacer lo que quiero. Y ahí es donde está el problema: QUE NO SE QUE ES LO QUE QUIERO. Menos mal que Diosito que es un bacan conmigo me regaló la hermana más maravillosa y ella me mostró un video que juepucha, vale la pena que lo vean.



Que más puedo contar... No sé, que estoy de vuelta, que ahora parece que si tengo ganas de escribir, que ya casi es mi cumpleaños y quiero esa saga de Crepúsculo esté en mis manos, que el sábado me voy a la playa, que cumplí un año con Pablo, que me dí cuenta que mi mamá es la mejor del mundo, que está fresco por las noches y puedo dormir tranquilita, que superé una semana de discusiones con Pablo, que le he cogido cariño a la biblioteca, que en esta feria soy de una peña, que tengo nuevos amigos, que el pasado es pasado, que tengo que vencer mis miedos, que presento la selectividad para poder entrar a la universidad, que me gusta el verano, que me encanta mi país, que extraño más que nunca a mi familia, que necesito que mi mamá este a mi lado, que me encanta ver películas, que por primera vez fui a comer a un restaurante chino y usé los palitos, que quiero independizarme, que quiero madurar, que soy el niñito de mi casa, que ya arreglaron la persiana de mi habitación por lo tanto vuelvo a tener luz, que me encanta volver aquí...

lunes 11 de mayo de 2009

DELINCUENTE

Esto pasó cuando tenía creo que 8 años y estaba en segundo de primaria. Mi amor por los estudios nunca ha sido muy bueno que digamos, siempre he tenido ese toquecito innato de vagancia. Bueno como les digo, estaba en segundo de primaria y estudiaba en Cali, en un colegio que nunca me gustó pero nunca pude salir de ahí ya que mi papá tenía la idea que mi hermana y yo deberíamos ser “Liceistas”. Me acuerdo que teníamos un cuaderno de diario en el que en la mitad la profesora nos había pegado una hoja para anotar las faltas que cometíamos en clase, como no llevar las tareas hechas, pegarle a los compañeros, etc, que tenía que ser firmado por el respectivo padre o tutor. La verdad es que yo tuve una niñez un poco rebelde, por lo que para mí era normal morder a mis compañeras o quitarles las silla cuando se iban a sentar, y a eso le añado que NUNCA hacía una tarea. A causa de esto mi hoja de notas se empezó a llenar de una manera sumamente rápida y mi miedo a la reacción de mi mamá al ver mi falta de responsabilidad crecía con la hoja esa. Muchos años jugando a “chicas” un juego infantil que acompañó la niñez de mi hermana y yo, hizo que cogiera una enorme experiencia en lo que a firmar se trataba. Mi papá, solía firmarnos papeles para jugar y yo aprendí a... ¿Cómo podría explicarlo? aprendí a hacer la firma de mi papá, mejor dicho me volví una experta falsificando su firma.

Dada mi experiencia en el campo de las firmas empecé a firmar esa bendita hoja de notas que a diario mi profesora rellenaba con cosas mías no tan buenas. Yo era una valiente y descarada de primera, firmé por lo menos durante un mes la hojita (tiempo que logré ocultarle a mi mamá el cuardeno que si en mis manos estaba, nunca se iba a enterar de la existencia de él) y la profesora ni cuenta se dio. Pero como primero cae un mentiroso que un cojo, la profesora citó a mi mamá al ver que yo llevaba las notas “firmadas” pero nunca mejoré academicamente ni socialmente (juepucha me pillaron y tan escondidito que lo tenía). Ya se podrán imaginar la histeria que le dio a mi mamá y si no se la imaginan pues lo único que les digo es que me llevé una pela* como ninguna otra.
Hoy me volví a acordar de ese pequeño delito que cometí cuando solo tenía 8 años y mi papá me preguntó que si era algo de lo que me sentía orgullosa y ¿pues que quieren que les diga? La verdad es que como que sí, era un pequeño monstruo tratando de sobrevivir o ¿no?

Por si hay alguna duda aquí está la firma de mi papá hecha por él y otra hecha por mí


¿CUAL ES LA DE VERDAD?

*Pela: Se le denomina a la palmada, correazo o cualquier otro golpe que le dan a uno en las nalgas