lunes 9 de noviembre de 2009

Y HAY QUIEN DICE QUE LA VIDA NO CAMBIA

Y hay personas que dicen que el bachillerato es la mejor época de todas…
Yo hubiese querido que fuera así, pero la verdad es que de mis dos últimos años en el instituto no me quedan muy buenos recuerdos.
A lo mejor si hubiese terminado en Colombia las cosas serían diferentes, en el Bertín o en el Liceo, me da igual, pero diferentes.
No quiere decir que aquí lo haya pasado mal, mentiría si dijera eso, de hecho he salido mucho de fiesta, de paseo, etc. Pero nunca con esa amistad que yo considero tan importante.
Hoy me van a perdonar, pero estoy melancólica, serán mis días difíciles no sé, pero tengo la tontería.
Desde que estaba en 6º de bachillerato en el Liceo soñaba con la excursión que tendría en 11, quería irme a San Andrés con María Paula, Lina, Valentina, Paula, etc. Me acuerdo que María y yo planeábamos una borrachera para Lina, se suponía que iba a ser su primera borrachera. Teníamos planeado no dormir en todo el viaje, ponernos negras, bailar, disfrutar…
Pero la vida cambia y da muchísimas vueltas, en 8º me fui del Liceo y entré al Bertín, casi me muero por el cambio, pero sin embargo conocí a personas maravillosas, gente que de verdad me demostró que la amistad es esa que a pesar de la distancia sigue igual. Decidí que si me iba de excursión en 11º tenía que llevar conmigo a Paola y Luisa, ellas eran tan importantes en mi vida como todas las anteriores.
Perdí el contacto con María Paula y Paula, el cambio de colegio nos distanció muchísimo, pero sin embargo sabíamos que ahí estábamos la una para la otra.
Después en 10º cuando creía que todo lo tenía más o menos acomodado con respecto a mi vida, tengo que cambiar de país en “busca de un futuro mejor”. Me fui a España.
Lo deje todo, entre a un colegio nuevo, con gente de otro país, otra cultura y aunque también se habla “español” me costó muchísimo entender varias cosas y aún me cuesta después de 2 años.
Me tocó repetir 10º, nada comparado a lo de Colombia, nunca me había tocado estudiar tanto, conocí chicas que creí que iban a ser mis amistades tan buenas como las de Colombia. Lastimosamente no fue así, ellas no me entendieron y yo nunca pude entenderlas a ellas, sin embargo con ellas también hay buenas recuerdos aunque a veces pesa más lo malo que lo bueno…
No sé cómo, pero al final terminé 2º de bachillerato en España, me costaron muchas lágrimas y enojos.
¿Qué qué es lo mejor que me ha pasado en el instituto?
Pues la verdad es que recuerdo con muchísimo amor a mis profesores, nunca me había sentido tan orgullosa de un profesor, cada uno dejo algo bueno para mí:
- Carlos Inés: Mi profesor de matemáticas, él es especial, es la persona más tierna que he conocido en España, siempre con su límite entre profesor y alumna que yo alguna vez me salté haciéndole alguna gracia.
-Auxiliadora: Mi profe de lengua castellana, una enamorada de la literatura, de la poesía y me la contagió de su amor por ello. Siempre me ayudó a moverme en las cosas del instituto y siempre estuvo ahí dándome ánimos cuando veía que ya no podía más.
-José Luis: Mi profe de química, la persona que más nervios me hizo sentir antes de un examen, pero con un espíritu juvenil que muchos quisieran tener.
- Pilar: alias la “MARIPILI” mi profe de ciencias de la tierra medio ambiental, ella es diferente a todos, nunca estuvo en una clase con sus 5 sentidos, pero siempre sabia como hacernos sentir bien con esos piropos.
-Teresa y Almudena: Mis profes de 1º y 2º de filosofía, estas mujeres son la diversión personificada, encantadoras.
-Edu: Mi profe de inglés, mi hizo reír durante mucho tiempo y fue mi apoyo incondicional cuando hice selectividad. Aunque en principio tuvimos problemas por sus bromas, en cuanto lo conocí de verdad me di cuenta que es una persona maravillosa.
- Miriam: Mi profe de la academia de matemáticas y química, ella siempre creyó en mí, sabía que yo lo podía lograr.
Ellos son lo mejor que recuerdo y quisiera ir a visitarlos, pero no puedo porque tengo clase, pero sacaré un día para ir y volver a estar con ellos.
Al volver a Colombia este verano me di cuenta que nada había cambiado y que aún seguían mis amigos, los de verdad, los que nunca les importó que yo me fuera.
Ahora sé que no voy a irme de excursión, de hecho ya terminé el instituto y no me fui a ningún sitio. Sé que tengo que seguir adelante así aquí no encuentre la amistad que busco. Sé que la primera borrachera de Lina no fue en la excursión… etc.
También hay españoles de los que aprendo muchas cosas buenas. Hay españoles a los que quiero, como a Pablo, que sabe que lo adoro y siempre está ahí.

sábado 17 de octubre de 2009

PERDÓNAME

· Perdóname por no entenderte
· Perdóname por no mirarte cuando hablabas
· Perdóname por no darte ese cariño que me pedías en ese momento
· Perdóname por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por no explicarme bien
· Perdóname por hacerte llegar tarde
· Perdóname por cerrarme en mi opinión
· Perdóname por no abrazarte
· Perdóname de nuevo por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por mi orgullo
· Perdóname por hablar a la vez que tu
· Perdóname por olvidarme de lo que sientes
· Perdóname por no querer verte
· Perdóname de nuevo por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por irme cuando ya no quiero escucharte más
· Perdóname por decirte que te fueras
· Perdóname por esas cosas que hago tan mal
· Perdóname de nuevo por haberte dicho aquel día que no te quería
· Perdóname por no haberte besado cuando me lo pediste
· Perdóname por hacerte pasar frío
· Perdóname por hacerte perder la primera partida de dardos
· Perdóname por haberte echo enfadar
· Perdóname por no decirte esto de frente

TE QUIERO!

jueves 8 de octubre de 2009

UN REGALO ESPECIAL

Resulta que hace 6 años participé en el retiro de células de la fe del Liceo de los Andes. En aquella época Vero (mi hermana) atravesaba una crisis de lo que mi mamá siempre llamó “rebeldía”. Resulta que Vero decidió hacerse un piercing en la lengua, cosa que mi mamá siempre ha odiado en su vida, no me pregunten por qué, yo también tengo esa duda y la única respuesta que he escuchado es: “no se lo hace porque yo lo digo y punto” .
El caso fue que mi mamá le pilló el “aretico” a Vero, se enojó y le dijo la mítica frase de “te doy cinco minutos para que te quites eso Veronica” frase que siempre ha caracterizado a mi hermosa madre. La verdad es que era obvio que se lo iban a pillar, los que conocen a mi mamá saben de sobra que todo el tiempo quiere conversar con alguien y nosotras, sus hijas somos las primeras víctimas, así que estaba claro que al hincharse la lengua Vero iba a fallar en la hora de hablar y me acuerdo que ese día teníamos torta de chocolate y mi hermana decidió no comer “porque no tenía hambre” y empezaron las sospechas de mi madre.
El regaño fue eterno, nunca se me va a olvidar la cara de Vero cuando mi mamá le pidió que abriera la boca, yo también me puse nerviosa la verdad, mi mamá brava pone nerviosa hasta a un ejército.
Mi mamá se enojó obviamente con Vero, estaba indignada, pero lo que es raro es que también se enojó conmigo por ser “cómplice”, yo también me indigne.
El problema que quiero contarles es que posteriormente me fui a ese retiro de células de la fe en el cual te daban charlas acerca de la familia, amigos, fe, etc. Resulta que en la charla de la familia los papás tenían que hacerle una carta a cada uno de sus hijos, carta que yo no recibí debido a un problema de organización de los profesores, nadie le avisó a mi mamá que tenía que escribirme y en cambio recibí una carta de una mujer que no conocía excusando a mi mamá por no escribir. Debido a mi alta capacidad de hacerme películas en la cabeza, me metí en la cabeza que mi mamá no quería saber nada de mí y que por ser cómplice de Vero no me iba a volver a hablar.
En el colegio nos tenían un recibimiento con mariachis y todo, yo que en el retiro había llorado a mares, iba con el sentimental más alborotado que de costumbre. Se suponía que nos recibirían nuestros padres, pero para mi sorpresa mi mamá* no estaba, pero estaba Vero con una cara de ternura esperándome en la entrada del coliseo con un flor y un almohadita pequeñita que decía: “Ningún sueño es demasiado grande para quien lo quiera realizar” y me dio un abrazo que todavía siento y empezó a llorar conmigo.
Desde ese día no puedo dormir sin esa almohadita, se convirtió en algo muy especial para mí, ni siquiera la lavo, tiene su olor particular aunque Olguita me la lava cuando no estoy en la casa, aprovecha jajaja. La semana pasada la perdí, nunca la saco de mi habitación y la perdí. Fue un fin de semana de una gran tristeza interna, que guayabo que tenía por haber perdido ese regalo que tenía tanto significado para mí. Dude de mi hermana porque pensé que me la había escondido, dude de mi papá al pensar que me la había tirado a la basura, dude de mi misma al pensar que sonámbula puede tirarla por la venta. La busqué por toda la casa, en todas partes y nada no la encontré. Pase varios días rayándome la cabeza antes de irme a la cama, no lo podía creer.
Gracias a Dios Olguita encontró mi almohadita en el canasto de la ropa sucia, estaba metida en el pijama, menos mal la encontró…
Ahora mis noches vuelve a ser las mismas de siempre. Gracias Vero por ese regalo.







*Después de un tiempo me dí cuenta que mi mamá no puedo ir a recogerme porque en su trabajo no la dejaron salir. te amo mami

lunes 21 de septiembre de 2009

Estudio 1 - Ale 0

Me desperté hoy muy a las 6.30 de la mañana, ya que, comenzaba mi primer día de clase en un pueblo cerca a la ciudad donde vivo que se llama Azuqueca. Tan interesada en mi estudio me desperté y me arreglé en tiempo mínimo debido al frío y al poco tiempo que disponía porque tenía que coger un autobús y luego un tren y como todo me lo dejé para lo último pues no tenía ni idea a que hora tenía que cogerlos. El caso es que el viernes empezaban las clases (un viernes, sí, yo se, una real tontería) y yo después de acabar un mes entero de estudio continuo a causa de las recuperaciones que tenía que presentar y a la prueba de acceso a la universidad, tenía todas las ganas de disfrutar de la feria de la ciudad donde vivo y no me digné a ir el primer día de clase. Mi papá si me dijo: "vaya que eso a veces es importante", pero yo me negué, llevaba esperando la feria con tantas ganas que no! no era posible que yo asistiera, le dije a mi papá que ya iría el lunes y así empezaba la semana completa.
Muy bien, no voy a clase, me descualquiero en la feria y el lunes tan madrugadora me lanzo a mi odisea. Mi papá fue tan amable de llevarme a la estación del tren ( bien! un autobús menos, un euro más), compre el tiquete y un poco temerosa e insegura me subí a un tren que ponía: "parada en todas las estaciones". Yo dije: "este seguro que para en Azuqueca, sino, pues me cambio de tren y vuelvo a mi casa", menos mal me llevó a donde necesitaba y torpemente casi que no puedo salir de la estación debido a una maquina que tenía una flechita en verde indicándome pasar y yo no le tenía mucha confianza hasta que una chica con un risita me dijo: "pase, por ahí es la salida" y yo: (sonrojada y sintiéndome una tonta) "gracias".
Salgo de la estación y me encuentro en un pueblo al que solo he ido un par de veces y no sabía nada de nada.
Como preguntando se llega a Roma, le pregunte a una señora donde estaba el instituto al que debería llegar en 15 minutos y ella con los ojos muy abiertos me dijo: "Jum, pues te toca coger un autobús porque si vas andando te tardas 20 minutos" (mierda! un autobús más, 50 céntimos menos). Estuve 7 minutos en la parada del autobús, nada que llegaba el bendito, le pregunté a otra señora que línea me llevaba al instituto y dudosamente me respondió que la 2.
Llegó la línea 2, me subí y le pregunté al conductor si iba al instituto y me dijo: no! y yo:que!!. Salí corriendo y me subí en el siguiente, menos mal este si me llevaba a mi destino.
En el camino, notaba que el pueblo se encontraba un poco solo, un par de jóvenes borrachos que yo me pregunté: " ¿no deberían estar estudiando? ", pero seguí sin prestarle mucha atención. Miraba el reloj y cada vez faltaba menos para que empezara mi jornada y yo no lograba ubicarme, veía más jóvenes borrachos, pero yo seguía pensando en el instituto.
Finalmente llego a el instituto y.... adivinen que? ERA DÍA FESTIVO EN AZUQUECA DEBIDO A LA FERIA DE ALLÍ QUE EMPEZÓ EL VIERNES, ESTABA CERRADO! CON RAZÓN LOS JÓVENES BORRACHOS!
Conclusión: Estudio 1- Ale 0

domingo 30 de agosto de 2009

De vuelta

Después de leer mi más preciada inspiración he vuelto a escribir. Llevo muchísimo tiempo sin escribir, sobre todo porque el último post que subí (que ya está borrado) me servía para recordarme lo tonta que a veces soy. No se cuantos meses llevo sin escribir la verdad, solo se que no tenía ningún porcentaje de inspiración para hacer que esto siguiera adelante. Escribir es una de las cosas que más me gusta a parte de leer, me siento tranquila cuando puedo expreso de alguna manera lo que pienso y siento. Un vez leí en un libro que “El papel es más paciente que el hombre” en este caso sería mi blog.
Hace unos 20 días que volví de Colombia, no se alcanzan a imaginar todo lo que volví a sentir al estar ahí, pero bueno ese es otro post que esta en remojo todavía. Ahora ando estudiando porque esta semana tengo las recuperaciones de mi instituto, perdí tres asignaturas así que tengo que dar la cara y joderme mis vacaciones para poder hacer lo que quiero. Y ahí es donde está el problema: QUE NO SE QUE ES LO QUE QUIERO. Menos mal que Diosito que es un bacan conmigo me regaló la hermana más maravillosa y ella me mostró un video que juepucha, vale la pena que lo vean.



Que más puedo contar... No sé, que estoy de vuelta, que ahora parece que si tengo ganas de escribir, que ya casi es mi cumpleaños y quiero esa saga de Crepúsculo esté en mis manos, que el sábado me voy a la playa, que cumplí un año con Pablo, que me dí cuenta que mi mamá es la mejor del mundo, que está fresco por las noches y puedo dormir tranquilita, que superé una semana de discusiones con Pablo, que le he cogido cariño a la biblioteca, que en esta feria soy de una peña, que tengo nuevos amigos, que el pasado es pasado, que tengo que vencer mis miedos, que presento la selectividad para poder entrar a la universidad, que me gusta el verano, que me encanta mi país, que extraño más que nunca a mi familia, que necesito que mi mamá este a mi lado, que me encanta ver películas, que por primera vez fui a comer a un restaurante chino y usé los palitos, que quiero independizarme, que quiero madurar, que soy el niñito de mi casa, que ya arreglaron la persiana de mi habitación por lo tanto vuelvo a tener luz, que me encanta volver aquí...